Fernando Villavicencio PRESIDENTE

¡SOMOS GENTE BUENA!

Acerca de Nosotros

SOMOS GENTE BUENA

Nuestros Principios

Unidos por valores, justicia y un futuro próspero para todos

LO SISTÉMICO LO DIVERSO LO SOSTENIBLE LA CULTURA LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL

Comprender al Ecuador como un sistema integrado en lo físico, político, económico y social es esencial para entender la complejidad de este país y para valorar su riqueza cultural y geográfica. A pesar de las diferencias regionales y culturales, los ecuatorianos compartimos una historia y una identidad común, que se reflejan en su nuestra diversidad lingüística y en nuestro patrimonio natural y cultural. Por lo tanto, es necesario reconocer que el Ecuador es un solo país, que somos una sola familia, y que solo trabajando juntos podremos enfrentar los desafíos y aprovechar las oportunidades que nos ofrece esta Patria de nuestros abuelos y de nuestros hijos.

La diversidad cultural es un rasgo distintivo del Ecuador, con una variedad de pueblos, nacionalidades, grupos étnicos y culturales que coexisten en nuestro territorio relativamente pequeño. Es importante respetar la singularidad de cada cultura y que se promueva la igualdad de oportunidades para todas ellas. La unidad en la diversidad es un principio que debe fortalecernos como país, ya que implica el reconocimiento y la valoración de las diferencias, sin discriminación o exclusión. Es necesario fomentar el diálogo intercultural y establecer políticas que promuevan la inclusión social y el desarrollo sostenible, teniendo en cuenta las necesidades y los derechos de cada grupo cultural. La diversidad social es una fuente de riqueza y un factor clave para el fortalecimiento de la identidad nacional.

La sostenibilidad es la clave para garantizar un futuro próspero y justo para todas las personas y el planeta en el que vivimos. En el Ecuador no podemos seguir explotando nuestros recursos naturales sin tener en cuenta las consecuencias a largo plazo, nos estamos condenando a un futuro incierto y desolador. Es nuestra responsabilidad como ciudadanos y líderes políticos trabajar juntos para crear un mundo más sostenible, protegiendo los recursos naturales y reduciendo nuestra huella ecológica. Debemos reconocer que la sostenibilidad no es una opción, sino una necesidad imperativa. Debemos actuar ahora, y tomar decisiones basadas en la ciencia, en lugar de intereses particulares, para asegurarnos de que nuestras acciones no comprometan la supervivencia de las futuras generaciones. La sostenibilidad es una causa noble y una responsabilidad compartida que nos concierne a todos, y es nuestro deber luchar por ella.

La educación es la piedra angular de una sociedad próspera y justa. Un pueblo culto es un pueblo empoderado, capaz de tomar decisiones informadas, defender sus derechos y participar activamente en el desarrollo de su comunidad y del país en general. La educación es la llave que abre las puertas del conocimiento y de la posibilidad, permitiendo a las personas alcanzar sus sueños y aspiraciones. La educación también es un escudo contra la discriminación, la intolerancia y la opresión, ya que fomenta la comprensión, el respeto y la aceptación de las diferencias. Además, un pueblo culto es más resistente a la manipulación y la propaganda, ya que cuenta con la capacidad crítica y analítica necesaria para discernir entre lo verdadero y lo falso. Es por eso que es crucial invertir en la educación de nuestra sociedad y asegurarnos de que todos tengan acceso a ella, independientemente de su origen socioeconómico o cultural. Un pueblo culto es un pueblo libre y próspero, y es nuestra responsabilidad política garantizar que esto sea una realidad.

La transformación digital es un proceso fundamental en la actualidad para el desarrollo de un país, ya que implica la utilización de la tecnología y la digitalización de los procesos para mejorar la calidad de los servicios que se ofrecen a la sociedad. La digitalización permite la optimización de los recursos y la eliminación de barreras geográficas, lo que significa que es posible llegar a más personas en menos tiempo y de manera más eficiente. La transformación digital también puede ser una herramienta para la innovación y el crecimiento económico, ya que permite el surgimiento de nuevas industrias, de ciudades inteligentes y la creación de empleos especializados en tecnología. Para nosotros, la digitalización y la transformación digital son políticas clave para el desarrollo de nuestro país, ya que pueden mejorar la calidad de vida de las personas, impulsar el crecimiento económico y fomentar la innovación.

SOMOS GENTE BUENA

El país que Queremos

Nuestra preocupación por la defensa de nuestro país nos impulsa a luchar contra la corrupción, la impunidad, la inseguridad y la destrucción del medio ambiente, siempre demandando justicia. Amamos nuestra Patria y nos dedicamos a construir un futuro mejor para todos. La GENTE BUENA es la fuerza motriz del cambio, uniendo a ciudadanos comprometidos que comparten nuestros valores para construir una sociedad más justa, solidaria y feliz.

UN PAÍS DE LIBERTADES UN PAÍS PROFUNDAMENTE DEMOCRÁTICO UN PAÍS SIN CORRUPCIÓN

Queremos un país de libertades, un lugar donde las personas pueden expresarse, pensar y actuar libremente sin miedo a la represión o la opresión. Un lugar donde los derechos humanos sean respetados, la diversidad sea valorada y las oportunidades sean accesibles para todos. Un país de libertades donde la creatividad y la innovación puedan florecer, pues no hay límites ni barreras para la expresión de ideas y pensamientos. Un lugar donde las personas pueden buscar su felicidad y bienestar sin ser discriminados o perseguidos por sus creencias, su género o su origen. Para nosotros la libertad es el oxígeno de una sociedad democrática y justa, ya que permite la participación ciudadana activa y la construcción de una sociedad más tolerante, inclusiva y solidaria. 

Un país profundamente democrático, un lugar donde las personas tengan voz y voto en las decisiones que afectan sus vidas. Un lugar donde la libertad de expresión, el acceso a la información y la transparencia sean valores fundamentales. Un país donde las elecciones sean justas y transparentes, donde el poder se distribuya equitativamente entre las diferentes ramas del estado y la sociedad en general. Queremos una democracia que fomente la participación de la ciudadanía, la diversidad de opiniones y el respeto a los derechos humanos. Queremos un país profundamente democrático, donde las personas pueden hacer oír su voz y exigir cambios y mejoras en la sociedad. Para nosotros la democracia es el sistema político más justo y equitativo, y es nuestra responsabilidad política y ciudadana trabajar juntos para construir y mantenerla, una democracia donde todos tengan las mismas oportunidades y donde la libertad y la justicia sean valores sagrados.

Un país sin corrupción, este mal es un flagelo que afecta a nuestro país estructuralmente, socava los cimientos de la democracia y el bienestar colectivo. Es una plaga que debilita la confianza de los ciudadanos en las instituciones y en la capacidad del estado para proteger sus intereses. La corrupción también implica una enorme pérdida de recursos públicos, que deberían ser destinados a mejorar la vida de las personas y promover el desarrollo económico y social. Además, la corrupción fomenta la desigualdad y la exclusión social, ya que favorece a los más poderosos y desprotege a los más vulnerables. Erradicar la corrupción del Ecuador es crucial para garantizar la justicia y la igualdad, promover la transparencia y la responsabilidad, y construir una sociedad más próspera y justa para todos. 

UN PAÍS DE PAZ Y SEGURIDAD UN PAÍS DE JUSTICIA UN PAÍS VERDE UN PAÍS DE OPORTUNIDADES

Un país de paz y seguridad, valores fundamentales que deben ser garantizados por el Estado. Entendemos que la violencia y el caos pueden llevar a la desintegración social y económica del Ecuador, afectando a todas las personas. Queremos que se definan políticas públicas que permitan la protección de los ciudadanos, la prevención del delito y la creación de un ambiente de armonía y confianza. La paz y la seguridad son condiciones necesarias para el desarrollo de cualquier sociedad y su ausencia puede causar enormes daños a la calidad de vida de la población. Queremos una cultura de la paz, de respeto a los derechos humanos y de justicia social, que garantice una convivencia pacífica y segura en nuestra sociedad. 

Un país de justicia, exigimos una justicia oportuna, sin privilegios que no criminalice la pobreza, estos principios son esenciales para garantizar la confianza y la credibilidad de la población en el sistema judicial. La justicia debe ser imparcial y garantizar la igualdad ante la ley, sin importar la posición social, el partido político o el poder económico de las personas. Una justicia que no cumpla con estos principios es vista como un instrumento de opresión en lugar de un mecanismo de protección de los derechos de las personas. La falta de justicia genera desigualdad, impunidad y falta de confianza en el Estado. Por eso, para nosotros es esencial que el Estado garantice una justicia independiente, transparente y accesible para todos los ciudadanos, que permita resolver conflictos de manera pacífica y contribuya a la estabilidad social. 

Un país donde el aire sea puro, donde el agua corra cristalina y donde los bosques y los páramos se extiendan infinitamente en un verdor eterno. Un lugar donde la vida silvestre tenga un lugar seguro para vivir y prosperar. Un país donde la gente entienda la importancia de preservar la biodiversidad y donde la protección del medio ambiente sea una prioridad. Queremos un país donde el turismo florezca, y las playas sean un lugar de encuentro y relajación para todos. Donde la economía crezca a través de iniciativas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. Queremos un país verde, porque solo así podemos asegurar un futuro brillante y próspero para nosotros y para las generaciones venideras.

Un país lleno de oportunidades, donde el trabajo dignifique al ser humano y permita mejorar su calidad de vida. Un lugar donde la producción y la innovación sean valoradas y recompensadas justamente, y donde emprender no sea un sueño inalcanzable. Anhelamos un país donde los jóvenes tengan acceso a empleos de calidad y donde puedan desarrollar todo su potencial. Un lugar donde el estado esté comprometido con el desarrollo de la economía y apoye a quienes tienen la valentía y la creatividad de emprender. Queremos un país de oportunidades, porque solo así podemos asegurar una sociedad próspera, justa e inclusiva. Juntos podemos hacerlo realidad, trabajando con esfuerzo y dedicación para alcanzar nuestros sueños.

UN PAÍS INCLUSIVO UN PAÍS MODERNO Y DIGITALIZADO UN PAÍS HUMANO Y SOLIDARIO UN PAÍS DE GENTE FELIZ

Un país donde cada persona, sin importar su origen, género, religión o condición, sea valorada por lo que es y no por lo que representa. Un lugar donde la inclusión sea una prioridad y la diversidad sea celebrada. Anhelamos un país donde la tolerancia y el respeto sean la norma, donde las libertades individuales sean protegidas y garantizadas. Un lugar donde las diferencias sean vistas como una riqueza y no como una amenaza, y donde cada voz tenga el derecho de ser escuchada y respetada. Queremos un país inclusivo, porque solo así podemos construir una sociedad justa y solidaria, donde todos tengamos las mismas oportunidades y derechos. 

Un país moderno donde la tecnología se use para mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos. Un lugar donde los servicios públicos sean eficientes y accesibles a través de plataformas digitales fáciles de usar. Anhelamos un país donde la tecnología genere nuevas oportunidades de trabajo y desarrollo para todos, y donde las ciudades sean inteligentes y sostenibles. Un lugar donde el acceso al internet sea un derecho fundamental, especialmente para los jóvenes y los sectores más alejados y rurales. Queremos un país donde la tecnología sea una herramienta para el progreso y la inclusión social, y donde nadie quede atrás en la era digital. 

Soñamos con un país donde la solidaridad y la humanidad sean los valores que definen nuestra sociedad. Un lugar donde cada persona sea tratada con dignidad y respeto, y donde la empatía y la compasión sean los pilares de nuestra convivencia. Deseamos un país donde la solidaridad no sea un acto de caridad, sino un deber moral, y donde la ayuda mutua sea la norma. Anhelamos un país donde los más vulnerables sean protegidos y cuidados, y donde la igualdad sea una realidad tangible y no una promesa vacía. Queremos un país donde el amor al prójimo sea más fuerte que el egoísmo y la indiferencia, y donde la humanidad sea el camino que nos lleve a la armonía y la paz. 

Deseamos un país donde la felicidad sea el objetivo de todos los ciudadanos, y donde la convivencia pacífica sea la norma. Un lugar donde el respeto, la tolerancia, la paz, la justicia, la equidad y la solidaridad sean valores sagrados que guíen nuestras acciones diarias. Queremos un país donde la alegría y el bienestar sean compartidos por todos, y donde el amor al prójimo sea más fuerte que cualquier diferencia. Anhelamos un país donde la diversidad sea celebrada y respetada, y donde la inclusión sea una realidad vivida y no una utopía inalcanzable. En un país de gente feliz, todos podemos vivir en paz y armonía, sin importar nuestras diferencias.

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